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ALOJAMIENTO
La cría del cardenalito en voladeras compartiendo espacio con otras especies
iguales o más grandes presenta muchos problemas ya nuestro amigo no consigue
mantener su nido a salvo de otras especies.
Los nidos confeccionados por la hembra, son desposeídos del material de construcción, por
otras especies, abandonando el nido destrozado, con huevos o incluso con
pichones. Especies como jilgueros, pardillos Sizerines, mandarines y muchas
especies africanas, etc., son incompatibles con nuestro pequeño amigo en las
voladeras amplias si nuestro propósito es criar cardenalitos. Otro tema
diferente es tener una colección de aves de adorno, en este caso si serían
compatibles. |
Atención a las plantas naturales que ponemos en las voladeras ya que alguna puede ser tóxica.
El tipo de jaula preferida por los cardenalitos es la cerrada por todas partes
menos por el frontal; estas jaulas parece que dan al cardenalito una sensación
de mayor seguridad para afrontar la cría. Además al no tener alambres en techo y
laterales, no tienden a colgarse de ellos evitando así zonas de la jaula donde
podrían engancharse las patas.
Igualmente los he visto criar en cualquier en cualquier otro tipo, incluida la
típica de alambre por los cuatro costados y techo. Una jaula de 90 cm. de larga
es más que suficiente para una pareja, aunque si lo es de 60 cm. también va
bien.
La jaula estándar tendría las siguientes medidas:
| LARGO |
90 cm. a 1 metro |
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| ANCHO |
30 cm. |
| ALTO |
40 cm. |
Ha de tener posibilidad de poner rejilla intermedia, para estar preparado ante
posibles problemas en la pareja y la emancipación de los jóvenes.
Dentro de la jaula es conveniente que haya palos de reposo con diferentes
medidas de diámetro (de 6 mm. a 8 mm.).
Aunque el cardenalito baje poco al fondo de la jaula siempre ha de tener rejilla
en el fondo para evitar que coman del suelo y así evitar infecciones.
Distancia entre alambres más reducida, posibilidad de convertir y modular el
espacio interior de las jaulas como por ejemplo unir varias de ellas, comederos
en zonas altas, un solo palo de reposo que tenga varias medidas de diámetro o
imitando ramitas secas, que no existan rincones y muelles peligrosos donde los
cardenalitos se enganchan fácilmente la pata donde tiene la anilla, puerta de
apertura vertical que es más segura que la horizontal, fácil limpieza, etc.
Lo más importante es la abundancia de luz natural (o, en su defecto, artificial
durante unas 12 a 16 horas diarias) y que entre en nuestro criadero el sol
temprano de la mañana, esto se logra mediante la orientación del criadero. Se
pueden oscurecer un poco los cristales con una persiana de plástico o poniendo
una mosquitera (también para que no entren insectos voladores), para evitar los
rayos nocivos del sol, y regular la temperatura interior, ante todo evitar el
ambiente cargado interior. Evitar corrientes de aire, humedad excesiva,
ruidos excesivos alrededor, evitar el contacto con aves salvajes, para prevenir
enfermedades, ventilación continua evitando la masificación de los pájaros. Agua
corriente siempre a mano, los materiales de construcción exteriores, con aislantes térmicos
como poliespan o fibra de vidrio. |